Se cumplen 44 años: El Golpe Fascista del 11 de septiembre de 1973

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren,  CEILER

“Desde el primer momento quedó en evidencia el
carácter fascista del golpe. Para derribar el Gobierno
constitucional que estaba ya en un callejón sin salida,
los golpistas tomaron decisiones absolutamente
desmedidas, como el bombardeo de La Moneda por
los Hawker Hunter, el ametrallamiento de poblaciones
y otras acciones terroristas.”
(Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado”, página 158)

11 de septiembre de 1973. Fecha maldita. Una espada de fuego y sangre cortando en dos la historia de Chile, la vida millones de chilenos; persiguiendo a los que estaban construyendo una patria más linda, presididos por Salvador Allende.
11 de septiembre de 1973, día en que las bestias fascistas pisotearon la primavera que amanecía en medios del trabajo y el canto de un pueblo educado por Recabarren.

Hay quienes pretenden que olvidemos los crímenes. Son los que intentan blanquear a los criminales y a sus cómplices.
Nosotros, como muchos, estamos por defender la memoria popular.
Estamos por recordar y honrar a los héroes que cayeron y también a los que sobrevivieron.
Estamos por repudiar a los que, guiados por los más indignos intereses, torturaron, asesinaron, exiliaron, exoneraron a cientos de miles de seres humanos.

El 11 de septiembre de 1973, las fuerzas armadas y carabineros, encabezados por generales traidores, llevan a cabo el golpe fascista contra el Gobierno Popular del Presidente Salvador Allende, dirigido y financiado desde Estados Unidos por el Comité 40, presidido por el terrorista internacional Henry Kissinger.
Fascista por la violencia física y sicológica –de la cual el bombardeo de La Moneda es un símbolo, acción innecesaria desde el punto de vista militar, pero fundamental para imponer el terror sicológico- y porque su objetivo no era reemplazar a un gobierno por otro, si no cambiar de raíz el proyecto revolucionario y popular impulsado por la UP, por otro contrarrevolucionario; o sea, transformar Chile en todos los aspectos, imponiendo el capitalismo salvaje, el neoliberalismo.

El Compañero Presidente

A las 6,20 de la mañana del 11, el presidente Allende recibe un llamado telefónico en su residencia de Tomás Moro. Se traslada a La Moneda. A las 8,30 las tropas golpistas se apoderan de las calles de la capital.
Los fascistas instan a rendirse al Presidente. Les responde: “Como generales traidores que son no conocen a los hombres de honor”.
Numerosos ministros, hombres de gobierno, dirigentes de la UP, sus hijas Beatriz e Isabel, llegan a reunirse con Allende. Éste ordena salir a las mujeres y a los hombres que no tienen armas: “Vivos serán más útiles para la lucha revolucionaria”.

Se inicia el ataque

A las 9,15 se inicia el ataque contra La Moneda, defendida apenas por menos de 40 combatientes. Los asaltantes del poder embisten con infantería, blindados, artillería. A las 12 horas, aviones rasantes bombardean el Palacio de Gobierno.
Allende se dirige al pueblo en cuatro oportunidades por radio. En su último discurso transmitido por Radio Magallanes del Partido Comunista, dice: “… La historia no se detiene ni con represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada, éste es un momento duro y difícil.”
“Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser cegada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

“¡Trabajadores de mi patria! Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse.
Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza que mi sacrificio no será en vano.
Tengo la certeza que por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa. Me seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes, por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria…”

Radio Luis Emilio Recabarren de la CUT

El escritor Rolando Carrasco en su obra “Prigué” relata los últimos dramáticos momento vividos por quienes laboran en la radioemisora de la CUT:
“Quedábamos tres emisoras populares en el aire, Magallanes, la Radio IEM, del Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile y nosotros, la radio de la CUT, Luis Emilio Recabarren. Las demás de izquierda dejaron de transmitir minutos antes, bombardeadas sus plantas por los rockets de los Hawker Hunter…“Silenciaron la radio IEM, Magallanes y nosotros nos mantenemos en el aire. Repetimos el llamado de la CUT. ‘Permanecer en sus lugares de trabajo’. Intercalamos el Himno de la CUT.

‘Aquí va la clase obrera
hacia el triunfo
querida compañera…’

Llamado de la planta.
-Compañeros, vuelven los aviones. ¿Bajo el equipo de emergencia?
– Déjelo funcionando y aléjese. Partió el relevo.
Tiroteo en los alrededores. Nuestra ubicación en el piso trece nos permite ver el Palacio de La Moneda. Puertas y ventanas permanecen cerradas. En el mástil flamea la bandera presidencial. Allí no se rendirán.
En el edificio vecino, el del Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile, suenan disparos. A su costado se encuentra el diario ‘El Mercurio’. Caen vidrios quebrados a la calle.
Las emisoras más potentes de la izquierda siguen calladas, Corporación y Portales.
Hay trabajadores en la Plaza de la Constitución pidiendo armas.

RADIO MAGALLANES

“Pero Magallanes se mantiene. Posee buen alcance. Repite el discurso de Allende que escuchamos fragmentariamente. Nosotros nos mantenemos en el aire por casualidad…
“Hay tanques rodeando La Moneda… Quebrazón de vidrios en nuestro edificio. Cerramos las persianas metálicas. Balacera generalizada en el centro. Abajo, en la calle, soldados disparan hacia el Palacio de Gobierno.
Magallanes sigue en el aire. Transmitía Ravest, ahora lo hace Sepúlveda. Luego el silencio. Cerca de las 10,30 de esa mañana, un camión del Ejército llega a la estación transmisora de Radio Magallanes ubicada en Colina. Tres personas que se encuentran en ella son detenidas. Un oficial dispara su metralleta contra los equipos de la emisora. De esta forma la radio del Partido Comunista, la última voz de la resistencia es acallada por los fascistas.
La cadena de emisoras de la Junta lee bandos. Repite amenazas. Regirá toque de queda. Nadie debe venir al centro. Marchas militares.

-Seguiremos en el aire todo lo que podamos, anunciamos.
Podemos poco. Silencian la planta. Le dieron a nuestra antenita de repuesto. El magneto directo no contesta…
“Temblor. Explosión abajo. Como si hubieran derribado la puerta del edificio con dinamita. Caen vidrios rotos. Ordenes, Tableteos. Desde la Alameda humean disparos… Caen trozos de enlucido. Permanecemos agachados en los estudios, salas de control, los demás sentados en el suelo con las espaldas afirmadas a las puertas de los ascensores. Los vidrios de las oficinas también desaparecen desparramándose hacia la calle y los escritorios. Algunos impactos dan en la consola. Pierde velocidad el disco del Himno de la CUT. Engruesan las voces que cantan. Alargamiento gomoso:
‘y el día que yo mueraaa, mi luugaaaarrr…!
Después el silencio. Sólo los disparos. Únicamente las explosiones. Nada más que el retumbar del cañoneo. Exclusivamente las ametralladoras
Inactivos nos miramos las caras. Y entonces comenzamos a comprender la situación, el peligro… (Rolando Carrasco: “Prigué”, páginas 8 a 12)

Leal hasta su muerte

El compañero Presidente fue leal hasta el último segundo de su vida. Muere en La Moneda, defendiendo –como lo dijera- el Gobierno Popular, la Revolución Chilena.
El Partido Comunista en el Pleno de su Comité Central, realizado en agosto de 1977 le rinde homenaje en el Informe rendido por Luis Corvalán:

“Su último servicio a la Revolución fue su holocausto. Le ofrecieron salvar su vida, por no aceptó tratos con los fascistas, ni siquiera para eso. Su sangre estigmatizó para siempre a los traidores.”

Fue el inicio del genocidio

El 11 de septiembre de 1973 se implantó una dictadura fascista, cuyo método fue el terrorismo de Estado, llevado a cabo por las fuerzas armadas y carabineros. En especial por organismos que contaban con todos los medios para perseguir y aniquilar a los opositores, como la DINA, la CNI y el Comando Conjunto.
La base teórica de los crímenes cometidos, fue la Doctrina de Seguridad Nacional: la guerra de exterminio contra el enemigo interno, calificado genéricamente como comunismo.
La dictadura significó la violenta violación de todos los Derechos Humanos
Se perpetró el genocidio contra el pueblo: con miles de asesinados, degollados, desaparecidos, torturados, exonerados, exiliados.

¿Cuántas fueron las víctimas del terrorismo de Estado?

El Informe Rettig, que realizó la Comisión de Verdad y Reconciliación en marzo de 1991, sólo contabilizó ejecuciones y desapariciones. En total, reconoció 2.279 muertes en manos de las fuerzas de seguridad durante la dictadura de Pinochet.
Los dos informes de la Comisión Valech (noviembre 2004 y agosto 2013) reconocieron un total de más de 40.018 víctimas de la dictadura.
A esto se deben agregar los más de 400.000 chilenos lanzados al exilio y los muchos miles de exonerados.
La represión más sangrienta la sufrieron los trabajadores, pobladores, estudiantes e intelectuales.

Eliminaron todo vestigio de democracia

Los fascistas barrieron con la democracia y todas las conquistas de los trabajadores. Eliminaron el Parlamento.
Al Poder Judicial no lo tocaron porque éste, cobardemente, se puso a sus órdenes, siendo un cómplice de sus crímenes. Rechazó más de 50 mil recursos de amparo, que de ser acogidos habrían salvado muchas vidas.
Prohibió los partidos populares y muchos de sus dirigentes y militantes fueron exterminados físicamente.
La CUT, confederaciones y federaciones sindicales fueron prohibidas y perseguidas.
Se impuso leyes laborales en favor de los patrones y contra los trabajadores.
Se dictó una Constitución Política antidemocrática y el sistema electoral binominal.
Se impuso a sangre y fuego el neoliberalismo.
Se privatizó empresas que habían sido del área social, las que compraron a precio de huevo por los grupos económicos de la derecha.
Dejaron al Estado a su mínima expresión, sin los medios para cumplir su deber de proporcionar educación y salud a la gente
Se municipalizó la Educación secundaria y se terminó con la gratuidad de la educación universitaria.
Se terminó con la libertad de opinión, la prensa popular fue prohibida.
Todas estas y otras medidas, en flagrante violación de los derechos humanos.

La lucha por la Verdad

El Mercurio y La Tercera jugaron un rol muy importante apoyando la dictadura y sus crímenes. También lo hicieron radios y canales de televisión.
Pero hubo otros medios clandestinos como El Siglo, que desde los inicios mismos de la tiranía estuvieron informando con la verdad. De enorme importancia en este sentido fue el Programa Escucha Chile de radio Moscú.
Hubo periódicos como Solidaridad, Análisis, Fortín Mapocho, Hoy, que se opusieron valientemente a la desinformación de la dictadura.
Esta lucha por la Verdad y la Justicia sigue teniendo plena actualidad. Hay que salirle al paso a los que ayer asesinaron al pueblo y hoy intentan aparecer cómo las víctimas.

A cuarenta años del Pleno de agosto de 1977 (IV). Algo de algunas intervenciones

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

Mario Navarro

Al mismo tiempo que compartimos plenamente los planteamientos hechos en informe del camarada Luis Corvalán, terminamos expresando que la Declaración de Principios, adoptada y ratificada por el VI Congreso Nacional de la CUT, realizado del 8 al 12 de diciembre de 1971, mantiene plena vigencia, al finalizar diciendo: “Que por ser la CUT y los sindicatos órganos de defensa de los intereses económicos y sociales de la clase trabajadora en el régimen capitalista, son asimismo instrumentos de la lucha por conquistar la emancipación total de los trabajadores y la transformación política de la sociedad, de modo que asegura definitivamente la justicia social, la libertad y el bienestar de los asalariados”.
La tarea sigue vigente. La clase obrera, los trabajadores y su Partido de vanguardia, ligados al conjunto del movimiento popular, sabrán cumplirla. (Partido Comunista de Chile: “El Pleno de agosto de 1977 del Comité Central del Partido Comunista de Chile”, página 86).

Hugo Fazio

La oligarquía financiera, mientras tanto, extiende su poder y liquida competidores, haciendo para ello uso y abuso del aparato del Estado, que se encuentra colocado totalmente a su servicio. Se dan pasos para que se apodere de nuevas empresas estatales. Su tendencia es a controlar más y más sectores. Ahora extiende su acción hacia el campo cooperativo, apoderándose de aquellas unidades económicas que le resulten de interés, liquidando al mismo tiempo, los elementos positivos que existen en el sector. (Id. Página 88).

Gladys Marín

La fuerza del Partido reside en su unidad y cohesión. Unidad ideológica, política y orgánica. Sus cuadros, y en primer lugar los miembros del Comité Central, deben responder a las exigencias de hoy, que son superiores. (Id. Página 99)

Jorge Montes

El 18 de septiembre de 1973 llegué a Concepción enviado por la Dirección del Partido. Estuve en una casa, atendido por una muchacha de la Juventud Comunista. No sé cómo se llama. Era muy joven y alegre. Ella estaba orgullosa de hacer lo que hacía. Estoy convencido que el peligro no le importaba. Ella trabajaba por la causa del pueblo. ¡Esa es nuestra Juventud Comunista! No son los lunares los que pueden ocultar el rostro de esos muchachos que salieron en la noche, durante el toque de queda, a rayar las calles y los trenes que saldrían de la ciudad al amanecer, con el nombre de Corvalán, el mismo día en que fue detenido. ¡Esa es nuestra Juventud Comunista! (Id. Página 100)

Orlando Millas

La razón principal de los éxitos de la Revolución Chilena se encuentra en la gran fuerza alcanzada en Chile por el movimiento obrero, en el peso específico del proletariado, en la existencia de un poderosos y experimentado Partido Comunista. A la vez, la razón principal de que la Revolución Chilena no haya alcanzado esta vez en definitiva la victoria, de que fuese transitoriamente derrotada, reside en que aún el movimiento obrero no llegó a estar suficientemente cohesionado, en que el proletariado no alcanzó la hegemonía y en que el Partido Comunista no tuvo la capacidad necesaria. (Id. Página 111)

José Miguel Varas

El informe rendido por el camarada Corvalán, por su carácter profundo, y a la vez panorámico, por su franqueza autocrítica, por la honestidad leninista con que pone al desnudo las insuficiencias y los errores de nuestro Partido y del movimiento popular, debe ejercer una influencia intensa y duradera en nuestras filas y en las de nuestros aliados. (Id. Página 118)

Sergio Ortega

Sucede que no encuentro nada más hermoso que un pueblo que lucha por construir una sociedad más justa, y nada más urgente que poner toda mi capacidad en contribuir a mejorar la correlación de fuerzas a favor del pueblo, mostrando los caminos que nos llevan a construir grandes mayorías y buscando las brechas que nos permitan aislar al enemigo principal, llevando a través del canto la lucha ideológica al interior de la FF AA que, como sabemos, son auditorio seguro de Radio Moscú. (Id. Página 134)

Norma Hidalgo

Como miembro del Comité Central asumo la responsabilidad por los errores cometidos; creo que la vida enseña, pero más enseña la experiencia probada de la vida de nuestro Partido. (Id., Página 161)

Jacinto Nazal

Tanto la experiencia del período de la UP, como la actual, muestran con gran fuerza la necesidad de mejorar nuestro trabajo en el frente de la formación de cuadros. Yo quiero tomar sólo un aspecto del problema que nos parece importante en la perspectiva histórica que traza el Partido para nuestra patria. En concreto, nos referimos a las notorias deficiencias que mostramos en la dirección del aparato del Estado durante los tres años del Gobierno Popular, Existen innumerables ejemplos concretos al respecto. En el frente que a mí me correspondió atender de preferencia, no era extraño encontrar funcionarios que llevaban las finanzas de las cooperativas de reforma agraria, que no distinguían el debe del haber. (Id. Páginas 162 y 163).

Julieta Campusano

Al escuchar el informe de compañero Corvalán se sintetiza toda una etapa de lucha, en que las posiciones de la clase obrera, venciendo mil obstáculos, se abren paso por conquistar el poder. Durante el curso de su lectura revivimos toda esa intensa jornada. Los mil luminosos días del Gobierno Popular y la brutalidad del golpe fascista. Gracias, compañero Corvalán, por habernos trasladado al corazón mismo de nuestro pueblo. (Id. Página 165)

Mireya Baltra

La unidad del proletariado está vinculada a su vida diaria, al pan, al trabajo, a su libertad.
La clase obrera, sin sus aliados está impedida de conquistar su aspiración suprema, el poder político, por lo tanto, su verdadera emancipación y la de todo el pueblo. (Id. Página 170)

Inés Cornejo

El pueblo tiene confianza en el Partido Comunista, espera la palabra y la acción de los comunistas; cada golpe que sufrimos en estos cuatro años de trabajo clandestino no sólo golpe a nuestra organización. Sino que los han sentido como suyos los miles de chilenos que en el interior de nuestra patria repudian la dictadura. (Id. Página 179).

Samuel Riquelme

Este Pleno pasa a una nueva etapa, uno de los asuntos cardinales, que no habíamos analizado suficientemente, hoy, el Partido lo pone a la orden del día. Nos referimos a los problemas de la política militar. La etapa actual de la lucha de nuestro pueblo por su liberación, contra el fascismo, requiere resolver el problema de lograr una justa correlación militar de fuerzas favorable al proceso revolucionario. (Id. Página 190)

Jorge Insunza

En definitiva, la correlación de fuerzas sociales-políticas que impulse los cambios deberá, para asegurar la victoria, resolver también en el plano militar se conforme y se exprese una correlación de fuerzas a su favor. (Id. Página 195)

Juan Vargas Puebla

Creo, que es necesario alertar, a los sindicalistas latinoamericanos y muy en especial a los chilenos, sobre el grave peligro que amenaza a las organizaciones y, a la vez, tomar las medidas conducentes a hacer fracasar todas las maniobras anti unitarias. (Id. Página 200)

Volodia Teitelboim

Un grupo apreciable de significativos dirigentes de nuestro Partido en el interior encabezados por el Subsecretario General del Partido camarada Víctor Díaz, orientó el combate y el examen inicial, desarrolló y recorrió los primeros tramos de la apreciación de los hechos, inspirada en un principio irrenunciable: superar nuestras fallas en función de la lucha. Como se sabe, muchos de esos camaradas hoy están desaparecidos. (Id Páginas 202 y 203)

Rodrigo Rojas

No falló nuestra línea, fallaron aspectos de su implementación. Nuestra línea se demostró correcta, sorteó con éxito la prueba de la práctica; pero, como lo señala el informe, era incompleta, adolecía de vacíos, el más significativo de todos es la ausencia del componente militar. Y es ese vacío el que tenemos que llenar para completar la línea…. La política militar del Partido, el trabajo militar no debe ser concebido como tarea de competencia exclusiva de un grupo de especialistas o iniciados, sino como obra y tareas de todo el Partido, como un frente de masas más y como un frente de masas de la importancia que realmente tiene. (Id. Página 220 y 201).

 

Parte I

Parte II

Parte III

A 74 años de su asesinato: Julius Fucik, héroe antifacista

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

“Y lo repito una vez más: he vivido por la
alegría. Por la alegría he ido al combate
y por la alegría muero. Que la tristeza no
sea nunca unida a mi nombre”.
(Julius Fucik: “Reportaje al pie de la horca”)

Recuerdo que yo tenía un programa en Radio La Frontera de Temuco. Tenía por título “El profesor Ljubetic cuenta la Firme de la Historia”. Se transmitía dos veces por jornada: a mediodía y en la noche. Era bastante conocido.
En el mes de septiembre de 1973 dediqué una serie de programas a la heroica conducta de un comunista checo que -prisionero de los nazis, maltratado y torturado- se las ingenió para escribir en pequeñas hojas de papel un libro estraordinario. Es un bello relato que, redactado en medio de la muerte y los tormentos, es un canto a la vida, a la lucha, a la esperanza y en la seguridad en la victoria final. Lo conocí y leí con el título de “Reportaje al pie del patíbulo”.
Al producirse el golpe fascista del 11 de septiembre de 1973, estaban en pleno desarrollo mis programas. Debido al escaso tiempo con que contaba (por mis actividades como profesor en la sede Temuco de la Universidad de Chile y como miembro del Comité Regional del Partido Comunista) los grababa en cantidades. Nunca supe la suerte que corrieron los programas que aún no se habían transmitido.
El heroico comunista checo prisionero de los nazis se llama Julius Fusik. Ahora, también en septiembre, escribo sobre él al cumplirse 74 años de su asesinato.

Sus inicios

Julius Fucik, periodista y escritor checo, nació en Praga el 23 de febrero de 1903, en el seno de una familia obrera. Estudió filosofía en la Universidad de Pilsen.
En 1921 ingresó al Partido Comunista y por esa misma fecha se inició como crítico literario y teatral. Luego fue redactor de las publicaciones comunistas “Rude Pravo” y “Tvorba”, en las que insertó reportajes sobre temas sociales y culturales.
A comienzos de los años treinta realizó varios viajes a la Unión Soviética. Fruto de esos viajes es su obra documental “En la tierra donde el mañana ya es ayer”.
Cuando el ejército hitleriano ocupó Checoslovaquia continuó publicando con seudónimo, recuperando las figuras claves de la cultura progresista checoslovaca.

Sello postal de la RDA con la imagen de Julius Fucik

En febrero de 1941 pasó a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad, encargándose de las publicaciones ilegales. Fue uno de los héroes que lucharon en la clandestinamente contra los nazis.
En abril del 1942 Julius Fucik fue arrestado y torturado por la Gestapo. En la cárcel de Panktac, escribió “Reportaje al pie de la horca”.
En el verano del 1943 fue enviado a Alemania y asesinado en la cárcel Plötzensee de Berlín, el 8 de septiembre de ese año, cuando
cumplía 40 años de edad.

“Reportaje al pie de la horca”, sacado hoja por hoja de la cárcel, se publicó por primera vez en 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, y más tarde fue traducido a 70 idiomas de todo el mundo.
Es el testimonio de que ni las torturas, ni los chantajes de los nazis consiguieron doblegar a Julius Fucik y a otros héroes del comunismo. Su valentía, su heroísmo, sentir fuertemente que cumplía su deber, tener ideas claras y fe en la victoria, era la fuerza que levantó a los pueblos en la lucha contra el fascismo y logró la libertad.
Fucik murió físicamente, pero su espíritu está vivo. Su valor y su patriotismo nos tienen que servir a los demás, a los pueblos que luchan por la libertad, por la paz de sus familias, sus seres queridos, su tierra, por el amor a la vida. Por este libro Fucik fue galardonado en 1950, a título póstumo, con el Premio Internacional de la Paz.

Julius Fucik finaliza su libro así:
“Las respuestas coincidían. Honza se negó rotundamente a declarar. Su vieja herida le ahorró largas torturas. Enseguida perdió el conocimiento. Antes de que los nazis decidieran interrogarlo de nuevo, fue informado minuciosamente y obró en consecuencia.
No sacaron nada de él. Lo tuvieron largo tiempo en la cárcel. Mucho esperaron, pensando que algún nuevo testimonio lo haría hablar. Se equivocaron. La cárcel no lo cambió en absoluto. Fogoso, alegre, valiente, ofrecía a los demás las perspectivas de la vida cuando ante sí sólo tenía la perspectiva de la muerte. De pronto, a final de abril de 1943, se lo llevaron de Pankrác. No sé a dónde. Aquí una desaparición súbita es siempre de mal agüero. Uno puede equivocarse, pero no creo que nos volvamos a ver.
Siempre hemos contado con la muerte. Lo sabíamos: caer en manos de la Gestapo quiere decir el fin. Y aquí hemos hecho lo que hemos hecho de acuerdo con esa convicción.
También mi juego se aproxima a su fin. No puedo describirlo. No lo conozco. Ya no es un juego. Es la vida. Y en la vida no hay espectadores.
El telón se levanta. Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!
Julius Fucik

9-VI-1943”

 

Un poema de Pablo Neruda

Pablo Neruda escribió un poema titulado “A Julius Fucik”, dice:

Por las calles de Praga en invierno, cada día
Pasé junto a los muros de la casa de piedra
En que fue torturado Julius Fucík.
La casa no dice nada: piedra color de invierno,
Barras de hierro, ventanas sordas.
Pero cada día que pasé por allí
Miré, toqué los muros, busqué el eco,
La palabra, la voz, la huella pura
Del héroe.
Y así salió su frente
Una vez, y sus manos otra tarde,
Y luego todo el hombre
Fue acompañándome
A través de la Plaza Venceslao,
como un buen amigo;
Por el viejo mercado de Havelská,
Por el jardín de Strahov desde donde
Praga se eleva como una cosa gris.

Frustrado intento de Tiranicidio (Operación Siglo XX)

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

La Operación Siglo XX o Patria Nueva es llevada a cabo por una veintena de miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con elementos provenientes de la Internación de armas de Carrizal Bajo, que no alcanzan a ser decomisados por los servicios de seguridad de la dictadura

Planificación

El General Pinochet durante los fines de semana suele dirigirse a su casa de descanso en El Melocotón (Cajón del Maipo), junto con parte de su familia y protegido por su escolta. La caravana en que se traslada el tirano siempre incluye dos automóviles blindados similares y de vidrios oscuros. Esto por dos razones: en caso de desperfecto del automóvil que lleva a Pinochet, se dispone de inmediato de otro; y que de producirse un atentado a la comitiva, tenga el enemigo como primera dificultad la imposibilidad de saber en cuál de los dos automóviles viaja Pinochet.
El Comando del FPMR decide que el tiranicidio se realice durante el trayecto de regreso a Santiago. Se planifica detalladamente una emboscada en la Cuesta Las Achupallas. Los frentistas César Bunster (hijo de un ex-diplomático de Salvador Allende) y Cecilia Magnise se encargan de conseguir los vehículos necesarios, como también arrendar una casona en el sector de La Obra, donde permanece la totalidad del equipo.

Cuidadosa elección del lugar

El lugar del operativo es minuciosamente seleccionado. Al costado norte (a la derecha del camino en el sentido Cajón del Maipo-Santiago) se encuentra un pequeño cerro donde se parapetarán los atacantes, mientras que al costado sur del camino hay un barranco de cerca de 20 metros de altura. De esta forma, los accidentes geográficos dificultarán la retirada, la protección y la efectividad del armamento de la escolta. Simultáneamente, un vehículo con una casa rodante acoplada y una camioneta todo terreno impedirán cualquier posible salida.

Se debe postergar la acción

La acción está programada para el domingo 31 de agosto de 1986 en la tarde. Sin embargo, la noche anterior fallece el Ex-Presidente Jorge Alessandri Rodríguez. Debido a ello, el General Pinochet regresa a Santiago durante la madrugada, lo que no puede ser previsto. Entonces, los frentistas, caracterizados como seminaristas de una orden religiosa, se trasladan a la localidad de San Alfonso, permaneciendo ahí hasta el domingo 7 de septiembre de 1986. El armamento con que cuentan son: 16 fusiles M-16, 10 lanzacohetes|M72 LAW, 1 Fusil SIG calibre 7,62 mm, 1 subfusil P25, y un número indeterminado de granadas de mano caseras.

La escolta del tirano

Por su parte, la escolta presidencial cuenta con subfusiles Uzi y Mini Uzi, granadas de mano, revólveres Rossi, y fusiles Galil.
La comitiva precedida por 2 motoristas de Carabineros está entonces conformada así:
El primer vehículo es tripulado por 4 Carabineros; en el segundo vehículo (Mercedes Benz blindado) viaja el General Pinochet con su nieto Rodrigo García, su Edecán Naval Capitán de Fragata Pedro Arrieta, y su conductor, un Cabo 2º de Ejército; en el tercer vehículo viajan 4 escoltas de civil al mando de un Capitán de Ejército (jefe de la escolta) y 3 funcionarios de Ejército. El cuarto vehículo es un Mercedes Benz alternativo en el que va un médico. El quinto vehículo cierra la comitiva, un Ford tripulado por 4 comandos de Ejército.

Los frentistas

Los atacantes están conformados de la siguiente manera: Unidad 501: Integrada por Rodrigo Rodríguez Otero (Jorge), Cristián Acevedo Mardones (David), Héctor Maturana Urzúa (Axel), Víctor Díaz Caro (Enzo), Héctor Luis Figueroa (Víctor) y Arnaldo Arenas Bejas (Milton). Actúan como grupo interruptor, su misión es detener a la comitiva mediante un automóvil Station Wagon con una casa rodante.
Unidad 502: Integrada por José Joaquín Valenzuela Levi (Ernesto), Julio Guerra Olivares (Guido), Lenin Peralta Véliz (Oscar) y un frentista solamente identificado como “Juan”. Apostados en un cerro al costado derecho del camino, su misión es concentrar el fuego en los primeros vehículos.
Unidad 503: Integrada por Mauricio Hernández Norambuena (Ramiro), Alexis Soto (Marcos), Jorge Mario Angulo (Pedro) y un frentista solo identificado como “Rodrigo”. Apostados igual que la anterior, su misión es concentrar el fuego en el vehículo del General Pinochet.
Unidad 504: Integrada por Mauricio Arenas Bejas (Joaquín), Juan Moreno Ávila (Sacha), Juan Ordenes Narváez (Daniel) y un frentista solamente identificado como “Javier”. Conforman el grupo de bloqueo, a bordo de una camioneta todo terreno, su misión es impedir la fuga de cualquier vehículo de la comitiva.

Domingo 7 de septiembre de 1986

Cerca de las 18,20 horas dos mujeres frentistas que se alojan en la residencial “Inesita” en San José de Maipo, comunican telefónicamente al Comandante Ernesto que la comitiva presidencial está en esos momentos pasando frente a ellas, e inmediatamente el grupo guerrillero se dirige al sitio de la emboscada, la Cuesta Las Achupallas, ubicada entre el sector de La Obra y el pueblo Las Vertientes.
Una vez en el sector, los frentistas se percatan de la presencia de una patrulla de Carabineros dirigiendo el tránsito en el cruce San Juan de Pirque. Son neutralizados con ráfagas de fusiles M-16.

Se inicia la operación

A las 18,35 horas, la comitiva de presidencial llega al sector del operativo. En la Cuesta Las Achupallas es interceptada por la Unidad 501, que tras dejar pasar a los dos motoristas de Carabineros, obstruye el tránsito con un automóvil que lleva acoplada una casa rodante e inmediatamente abren fuego contra el primer vehículo. Cuando la comitiva está sobre el punto, las unidades 502 y 503, parapetadas en los faldeos de un cerro de la cuesta, empiezan el ataque.

La escolta presidencial reacciona de inmediato respondiendo al fuego, pero los frentistas están bien parapetados, lo que hace muy difícil repeler el ataque. Además el sector, tan bien escogido, debido a sus características geográficas, se produce silencio radial, haciendo imposible comunicarse desde ahí con otras unidades policiales o militares.

La agilidad de un chofer

Pinochet y su nieto van en el primer Mercedes Benz blindado. Su conductor en una ágil maniobra, logra hacer girar el auto para regresar a El Melocotón. Recibe el impacto de un cohete M72 LAW, que no estalla. Resultan con heridas leves. Pasan a escasos metros de un grupo de bloqueo, que está en ese sitio, precisamente para impedir que el Mercedes Benz de Pinochet pueda escapar emprendiendo rumbo de vuelta. Así se salva el dictador.

Cinco escoltas mueren en el intento de tiranicidio, mientras que 11 resultan heridos. La acción dura entre 5 a 6 minutos. Ninguno de los miembros del FPMR es herido. Todos corren raudos hacia Santiago. El vehículo que encabeza la caravana lleva baliza. Y como a esa hora regresa siempre el tirano, los carabineros que controlan el trayecto, creen que es la comitiva de Pinochet e incluso la saludan a su paso.

Conmoción mundial

La acción conmueve a Chile y al mundo. El periódico “El País”, de Madrid, en su editorial del martes 9 de septiembre de 1986 escribe:
“El atentado de que ha sido víctima el general Pinochet… indica un salto cualitativo en la capacidad del Frente…” “A pesar de que las fuerzas moderadas de la oposición, en particular la Democracia Cristiana, condenan toda utilización de métodos violentos, no se puede cerrar los ojos ante el hecho de que la influencia del Partido Comunista, que apoya al Frente, está creciendo sensiblemente, sobre en los sectores más jóvenes y radicales del país, en las universidades y en las poblaciones que rodean a la capital, en las que se concentran las capas más expoliadas y desesperadas. Ello se ha traducido en éxitos comunistas en recientes elecciones universitarias y sindicales…”

Las razones del fracaso

Luis Corvalán, en “De lo vivido y lo peleado”, sostiene:
“La culpa del fracaso se debía, según la versión en boga, a la falla de algunos cohetes. La posibilidad de que no explotaran dos de los cuatro cohetes es cosa que debía haber entrado en los cálculos. No se tuvo en cuenta que eso pudiera acontecer. Más aún, no se previó la vuelta en 180 grados que hizo el chofer del vehículo de Pinochet y, por lo mismo, no se cubrió la retirada, no se apostó gente para salirle al paso cuando regresaba a El Melocotón. Esto quiere decir que la jefatura militar no estuvo plenamente a la altura de la empresa que acometía. Con todo, la responsabilidad principal está en la dirección política. En primer y último término, en dicha dirección todo debió preverse. Ello exigía de su parte conocimientos militares de los cuales carecía” (Luis Corvalán: “De lo vivido y lo peleado. Memorias”, páginas 296 y 297)

1986 no fue el año decisivo

Más adelante agrega Luis Corvalán:
“En la Primavera de 1986 recobró vida el Acuerdo Nacional. No había muerto. Sólo estaba en hibernación. Reflotó tras el paro del 2 y 3 de julio y dos acontecimientos que sacudieron fuertemente al país y que tuvieron gran repercusión nacional e internacional: el atentado a Pinochet el 7 de septiembre de 1986 y el descubrimiento de una importante internación de armas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez”. (Luis Corvalán: Obra citada, página 299)
La dictadura responde al intento de tiranicidio imponiendo el Estado de Sitio y asesinando fríamente a cuatro patriotas.
Los acontecimientos de agosto y septiembre contribuyen, junto a la aguda presión del imperialismo, a que 1986 no fuese el Año Decisivo en cuanto a terminar con la dictadura,

César Godoy Urrutia, un luchador por la Educación Pública

Iván Ljubetic Vargas, historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER

“Por experiencia, los educadores saben que no cuentan con otro aliado natural que la clase obrera, cuyo interés por los problemas
específicos de la enseñanza y por su democratización, esto es, porque tengan acceso sus hijos a todos los grados y niveles,
se hace cada día más sensible”
(César Godoy Urrutia: “Educación y Política”)

César Godoy Urrutia nació en Teno, pueblo en la zona centro-sur de Chile, al norte de la ciudad de Curicó, el 6 de septiembre de 1901. Sus padres Guillermo Godoy y Aurora Urrutia, eran maestros rurales. Realizó sus estudios primarios en el Liceo de Talca y los secundarios en la Escuela Normal de Curicó, donde tituló como Profesor Normalista en 1918.
Una vez egresado ejerció su profesión, primero como ayudante en la Escuela Nº 3 de Talca. Después se trasladó a Santiago, donde se desempeñó como profesor de las Escuela Nº 12 en 1921, de la Nº 48 en 1925, de la Nº 2 en 1932 y de la Nº 57 en 1953.
Se casó con María Godoy y, en segundo matrimonio, con María del Tránsito Herrera Ferrada.

Se incorpora a la lucha social

Colaboró con las publicaciones ‘Consigna’ y ‘Claridad’. En 1928 y 1929 asumió como secretario de la Internacional del Magisterio Americano, con sede en Buenos Aires.
Fue militante del Partido Socialista. En 1937 resultó elegido diputado por el Primer Distrito de Santiago, por el período 1937 a 1941.
En 1939 se produjo una crisis en el Partido Socialista. Por ese año, escribió ‘¿A dónde va el Socialismo?
César Godoy encabezó a los “inconformistas” dentro del Partido Socialista. Junto a Natalio Berman, Carlos Rosales, Jorge Dawling y Emilio Zapata, más numerosos militantes de base, constituyeron el Partido Socialista de Trabajadores (PST).
En 1941 fue reelegido diputado por el Primer Distrito de Santiago, por el período 1941- 1945.

Militante comunista

Entre el 24 y el 27 de junio de 1943 tuvo lugar en Santiago la XII Sesión Plenaria del Comité Central del Partido Comunista. En ella se aprobó proponer al Partido Socialista de Trabajadores la formación de un partido único. El PST respondió favorablemente.
Fue así como, en una grandiosa concentración realizada en el Teatro Caupolicán en enero de 1944, los militantes del PST fueron recibidos como militantes del Partido Comunista,
Teniendo ya esa calidad, César Godoy Urrutia fue reelegido diputado por el Primer Distrito por el período 1945-1949.

Perseguido por González-Videla

En el XIII Congreso del Partido Comunista, efectuado del 8 al 15 de diciembre de 1945, fue elegido miembro del Comité Central.
El martes 13 de diciembre de 1947 en sesión de la Cámara de Diputados, César Godoy pronunció un discurso en homenaje a Pablo Neruda
En 1949 fue detenido por agentes del gobierno de González Videla y debió salir a México, donde vivió exiliado.

César Godoy Urrutia
Luis Enrique Delano
Gabriela Mistral

En ese país, César Godoy Urrutia, junto con Luis Enrique Délano, visitaron a Gabriela Mistral en agosto de 1949 para pedirle su adhesión al Congreso por la Paz, a realizarse en Ciudad de México en septiembre de ese año. La dulce Gabriela se adhirió sin vacilar.

“Capitán Veneno”

De regreso a Chile y una vez derogada la Ley Maldita en agosto de 1958, postuló como candidato a diputado, siempre por el Primer Distrito de Santiago, en las elecciones parlamentarias de 1961. Fue elegido diputado por el período 1961-1965. Y también, por quinta vez, por el período 1965-1969.
Sus adversarios le bautizaron como “Capitán Veneno” por su oratoria incisiva, la tremenda eficacia de su ironía y sus magistrales interrupciones. En una ocasión, el general director de Carabineros fue llamado a la Cámara para que informara por qué habían asesinado a unos estudiantes que protestaban. El general expuso detalladamente los acontecimientos y finalizó afirmando: “No sé como murieron estos jóvenes porque carabineros tenían orden de disparar al aire…” Entonces lo interrumpió el diputado comunista: “Es que andaban volando”.

Miembro del Comité Central

Fue reelegido como miembro del Comité Central en los Congresos XIV (abril de 1956); XV (noviembre de 1958); XVI (marzo de 1962); XVII (octubre de 1965) y en el XVIII, el último Congreso del Partido Comunista antes del golpe fascista, realizado del 23 al 29 de noviembre de 1969.
Escribió diversos artículos en las revistas “Principios” y “Aurora”; en “El Siglo” y otros periódicos También libros como: “Imagen política y humana de la Unión Soviética” (1952), “Analfabetismo en América” (1952), “Educación y Política” (1959), “Terremoto y miseria” (1960), “Hombres y Pueblos” (1966), “Marx–Lenin” (1970),

Palábras de Crisólogo Gatica

El 6 de septiembre de 1971 César Godoy cumplió 70 años de edad.
Con ese motivo su camarada y amigo, el destacado educador chileno Crisólogo Gatica escribió en la revista “Educadores del Mundo”, de la cual era su director, un hermoso artículo en donde decía:
“Por estos días César Godoy Urrutia ha cumplido 70 años de vida, de los cuales 50 ha entregado generosamente a la lucha social y muy especialmente a la causa de la educación, la cultura y la dignificación del magisterio. Reseñar su vida y su fecunda obra proyectada más allá de las fronteras nacionales, nos llevaría a desentrañar la significación de los hechos históricos de nuestra época, a la cual está firmemente enraizada por múltiples vínculos la valiosa vida de nuestro querido compañero.
“Difícilmente se podría escribir la historia del movimiento social del magisterio latinoamericano, si en forma arbitraria se pretendiera ignorar su presencia activa y combativa en las luchas libradas a lo largo de un siglo por hacer una realidad para las amplias mayorías el derecho a la educación y la cultura.

Maestro de maestros

“Dirigente del magisterio chileno, regidor, parlamentario brillante e incorruptible, escritor, periodista, César Godoy, en su entraña más íntima se siente y se define a sí mismo como maestro. Por su vasta trayectoria y su calidad excepcional puede calificársele como un maestro de maestros.
“Destacado dirigente de la Asociación General de Profesores de Chile, fundada en 1922, se distinguió por su combatividad, su elocuencia e integridad moral, en los duros años en que la soberbia oligarquía le negaba al magisterio su derecho a organizarse. Su palabra vibrante incitaba al estudio y a la participación activa de éstos en estrecha y fraternal alianza con los trabajadores para conquistar la justicia, el bienestar y la cultura…”.
“Un rasgo define su personalidad de maestro: Despojado de sus derechos ciudadanos. Igual que muchos chilenos por el imperio de la ley liberticida llamada ‘Defensa de la Democracia’, volvió a desempeñar su cargo de maestro en 1952, en una modesta escuela de barrio de Santiago, realizando ahí durante más de siete años una magnífica labor social a favor de los niños. Así demostró que su paso por el Parlamento no lo había envanecido, ni mucho menos desclasado como para sentirse disminuido por el hecho de volver al aula proletaria…”

Dictadura

Después del golpe fascista, siguiendo instrucciones del Partido, estuvo dos años sin mostrarse demasiado. Pero en 1975 llegó a la conclusión – como escribió en la revista ‘Araucaria’ en 1980- “de que podía servir más al proceso de liberación, preso o muerto que recluido e impotente en mi casa”. Realizó gestiones para lograr la liberación de tres mujeres detenidas. También visitó a mujeres presas en Pirque. En agosto de 1975 fue detenido y llevado preso. Apenas liberado –como relata en ‘Araucaria’ Nº 11 de 1980- “La dirección del Partido Comunista en la clandestinidad, a través de Marta Ugarte, que era mi contacto, dispuso que saliera de Chile… antes del aniversario funesto: el 11 de septiembre.” El 10 de ese mes viajó a San José de Costa Rica. Tres meses después llegaba con su compañera María a Ciudad de México.

El exilio en México

Así lo explicó conversando en 1984 en la sede de la AGECH: “Por mi edad, salud y el cambio que en todos los aspectos causa el exilio, no pretendí trabajar en la enseñanza. Como necesitaba un ejercicio para mantener un cierto estado mental, entonces me dediqué a escribir y lo hice para dos diarios mexicanos: ‘El Sol’ y ‘El Día’. Colaboré también en la revista ‘Magisterio’, que es órgano nacional de los profesores mexicanos y otros diarios. Además, los maestros me invitaron a todos sus congresos y a todas sus reuniones.
Viajó a Europa, donde concurrió al Pleno del Comité Central realizado en el exterior en agosto de 1977.
Al año siguiente intentó ingresar sorpresivamente a Chile. Fue detenido y devuelto en el mismo avión en que llegó.
En el destierro escribió dos libros “Vida de un agitador” (1982) y “Volver a Chile” (1983).

“No viene a morir, vine a luchar”

Pudo retornar a la patria, ya muy enfermo, en 1984. El periodista Jaime Adaro, relata en ‘El Siglo’ de la semana del 2 al 8 de diciembre de 1990, que en el verano de 1985, siendo periodista de ‘Las Últimas Noticias’, le encargaron entrevistar César Godoy: Concurrió a su departamento ubicado en Avenida Matta, casi esquina con San Diego.
Cuenta Adaro: “‘No vine a morir, vine a luchar’, me dijo, irguiéndose desafiante en su cama de sábanas blancas en las que sobresalía su rostro moreno, coronado por su pelo hirsuto y entrecano. Su respiración entrecortada y sus enormes ojeras eran síntomas visibles del mal que le corroía sin piedad… Como nunca estaba haciendo nuevos planes revolucionarios. Me pidió que me sentara a los pies de su cama y ordenó un vaso de vino para mí.”

Un educador ejemplar

César Godoy Urrutia falleció en Santiago el 1 de diciembre de 1985, a la edad de 85 años.
Su existencia, su obra como maestro, su calidad de tribuno del pueblo, su rol de dirigente sindical, su internacionalismo a toda prueba, su pasión revolucionaria, su defensa intransigente de la educación pública, todo esto es una herencia que tiene plena vigencia en nuestros días de grandes movilizaciones por la educación.
En 1984 señaló: “A los profesores me permitiría decirles que desde el momento que se incorporan a la noble función de la enseñanza, han contraído con su conciencia y con su patria, y sobre todas con las nuevas generaciones, un gran compromiso: el de reconstruir nuestra educación, el de devolverle al Magisterio Nacional los derechos adquiridos a través de heroicas luchas.”
¡Tareas que hoy tienen total actualidad!

CEILER